El doble de Sherlock Holmes

Autor: Vivian Lucía Rivera Marroquín

Eran más o menos las 12:00 p.m. de una noche de verano en Londres, cuando de pronto lo que parecía ser un teléfono en la casa de Watson comenzó a sonar muy insistentemente.

Después de la quinta campanada Juliet, su esposa se despierta de golpe y contesta, era Simón, el mayordomo de Sherlock, se oía preocupado, su jefe el señor Sherlock Holmes no había llegado a casa desde hace ya varios días.

Eso no era muy fuera de lo normal ya que como detective, solía ausentarse de casa por semanas, incluso meses, pero algo no cuadraba.

Al terminar la inquietante llamada, Juliet despierta a su esposo.

—!Watson¡ !Querido, despierta¡ !Por el amor al cielo Watson, que te despiertes ya¡

—¿Ah, qué pasó, dónde estoy, si es algo malo yo no fui?

—Al fin reaccionas hombre, ha llamado Simón, dice que Sherlock está desaparecido, hay que encontrarlo.

—Ay mujer, ¿Por eso me despiertas? no te preocupes, ya dentro de unos días aparece con alguna nueva locura. Ahora déjame dormir que estoy de vacaciones y no quiero trabajar.—

Inmediatamente después de esa corta conversación con su esposa Watson, despreocupado de la vida y el mundo, volvió a quedarse dormido

A la mañana siguiente Watson se levanta repentinamente y corre a llamar a la casa de Sherlock, sólo para confirmar la terrible noticia, su jefe y fiel compañero de aventuras continuaba desaparecido.

Ya estando al tanto de la misteriosa situación, se dispuso a localizar a Hilary, la secretaria de su oficina, para pedirle que le ayudara a localizar a la desconocida ex esposa de Sherlock, cosa que extrañamente logró, prácticamente sin mucho esfuerzo.

—Buen día Luisa, soy Watson, el asistente de Sherlock

—¿Aló? ¿Ahora qué quieres? ¿Qué hizo ese loco?

— Tranquila mujer, nadie hizo nada, es que Sherlock no llega a su casa desde hace días y pensé que podía estar contigo, pero por tu tono de voz tan especial puedo ver que no y ni siquiera te interesa.

—Pues obviamente no está aquí, ¿Si te acuerdas que llevamos 2 años divorciados? ¿Verdad? ¿Y si te acuerdas que fue precisamente por sus estúpidas desapariciones que nos divorciamos y yo me devolví a Argentina?

— Si, ya sé que se divorciaron, y me recuerdo que lo engañaste con tu maestro de piano verdad, que yo recuerdo eso tuvo mucho que ver en el divorcio, pero evidentemente tú no te acuerdas de ese “pequeño» detalle.

— Eso a ti no te importa, él me dejaba sola todo el tiempo.

—Bueno, ya no te molesto, voy a buscar por otro lado mejor. Adiós

Minutos después de haber hablado con Luisa, Hilary y Watson se dispusieron a buscar pistas en el pasaje secreto de Sherlock, el cual como era de esperarse, tenía una clave secreta que ambos desconocía.

Pasaron horas intentando descifrar la dichosa clave, hasta que a Hilary se le ocurrió llamar a Simón, el cual aunque no supiera la clave secreta, les pudo ayudar recordándoles que generalmente su jefe usaba una sola clave para todo en su casa, la cual era el día que firmó el divorcio.

Ya habiendo agotado todas las opciones que se les ocurrieron y después de un rato pensando Hilary recordó que la dichosa fecha era 25 de marzo de 2011.

Un poco dudoso Watson se dispuso a intentar abrir el pasaje y con la clave lo logró.

Ya estando adentro, ambos descubrieron una máquina gigante, que parecía una máquina del tiempo.

Después de tanto examinar la máquina descubrieron que era un teletransportador, pero para la suerte de todos, solamente el desaparecido detective sabía cómo usarla.

Watson estuvo intentando por horas y Justo cuando se iba a dar por vencido, descubrió un botón verde que parpadeaba, y como según ellos no había nada que perder, lo presionó e inmediatamente este lo transportó a un edificio abandonado.

Ya estando ahí, asustado comenzó a gritar —!Hilary! !Dónde estás! !Dónde estoy! !Ayuda! ¿!Hay alguien?¡ !Estoy atrapado¡ —

Watson se mantuvo gritando hasta el cansancio, pero de pronto, cuando logró recuperar la cordura decidió explorar el edificio, pensando encontrar pistas del paradero de su compañero.

“Este lugar está muy extraño y tenebroso” pensó Watson, mientras caminaba con cuidado para evitar que algo le cayera encima.

Después de unos cuantos saltos repentinos y justo cuando iba a regresar a la máquina, se topó con algo que haría gritar de miedo a cualquiera.

!Era Sherlock! Pero se veía sospechoso cargando un costal negro, bastante grande pesado.

En cuanto vio esa escena Watson corrió hacia él pero tropezó con un cofre que se encontraba en el piso y quedó inconsciente por unos minutos.

Después de recuperarse de la caída, trató de buscar como loco al sospechoso pero como era de esperarse no lo encontró, así que decidió regresar para comunicarle a Hilary del hallazgo.

Ya habiendo regresado a la oficina, Hilary aterrada se le acercó de prisa y le empezó a cuestionar sobre lo ocurrido

—!Inspector¡ ¿Está bien? ¿Qué sucedió?

— Tranquila Hilary, estoy bien, encontré a Sherlock, pero creo que tiene serios problemas, aunque no entiendo porqué

—- !Cómo que en problema¡ !Dónde está! Qué hizo!

— Tranquila, no hay que entrar en pánico, lo conozco y sé que no sería capaz de cometer un crimen.

— Pero !Cómo vamos a saber qué pasa¡ !Él no está y no sabemos si está amenazado!

— Eso es lo que me extraña, no parecía amenazado, más bien parecía que no era él

—- !Pero era él¡ !Yo lo tuve frente a mí¡

—- Hay que pedir refuerzos, no podemos quedarnos así como así.

—- No creo que nos vayan a creer, aunque puedo intentar pedirle ayuda a una persona.

— !Entonces qué haremos¡

—No sé, ahora sólo quiero tranquilizarme para pensar con la cabeza fría

Después de toda la situación Hilary y Watson dispusieron irse a sus casas y volver al día siguiente, pero esta vez con otra persona.

Ya en la casa el inspector Watson le comentó a su esposa y a Simón para ponerlos al tanto de la situación y pedirles ayuda.

— Querido, tú sabes que me retiré de la agencia desde hace mucho, precisamente por los riesgos de la carrera, además mi hermano Simón ya no está con las condiciones físicas para una misión de ese tipo

—- Hermanita, no se te olvida esa costumbre de decidir por mí ¿Verdad?

— Simón, tienes hipertensión, por eso te cansas por correr aunque sea un poco.

— Siempre exageras las cosas, voy a estar bien, no soy de azúcar.

— Bueno ya, les estoy pidiendo ayuda porque no puedo contar con nadie más, sólo les pido que me ayuden con lo que saben.

—Juliet, necesito tus conocimientos en química para neutralizar cualquier droga con la que tenga inconsciente a Sherlock, Simón, necesito que me construyas un arma que no requiera de buenas habilidades de puntería, ya sabes que yo no soy precisamente muy bueno para las armas.

—-Yo me encargaré de buscar las pistas para encontrarlo y atrapar al que lo secuestró.

— Bueno, pero también vamos a necesitar un vehículo, yo me encargo de hacer el combustible y Simón lo va a armar.

— Si eso también se necesita, entonces ¿Sí van a ayudarme?

—Pues claro señor Watson, Sherlock nos necesitan.

—Gracias, ahora vamos a trabajar.

A la mañana siguiente, los 3 llegaron al cuarto secreto de la oficina y junto a Hilary fueron al mismo edificio donde Watson cayó la primera vez.

—Mmm, este lugar me parece familiar, parece un edificio en San Francisco, !Sí así es¡ !Estamos en San Francisco¡ exclamó Juliet.

—¿San Francisco? Preguntó Watson con sorpresa? Sherlock jamás conoció San Francisco, llevo trabajando con él mucho tiempo y nunca me comentó nada de aquí.

— Parece que no conocíamos al señor Holmes muy bien que digamos, dijo Hilary mientras temblaba ligeramente y veía todo a su al rededor.

— Este lugar es muy extraño, mejor deberíamos volver, el señor Holmes es muy valiente y se sabe cuidar solo.

— No seas cobarde Hilary, entiendo que no estés acostumbrada a estas misiones pero, si vas a seguir trabajando para una agencia de detectives, tendrás que acostumbrarte, contestó Watson.

El edificio era muy grande, más o menos de unos 10 pisos, y aparentemente los 4 investigadores se encontraban en el sótano, así que decidieron separarse para buscar más fácilmente pistas que les ayudaran con el caso.

Las horas pasaron y justo cuando habían decidido reunirse, Juliet encontró un costal negro, muy similar al que llevaba el misterioso hombre que encontró Watson la primera vez que estuvo ahí.

— Qué extraño ¿De quién será este costal? Y ¿ Para qué lo usó? Pensó Juliet mientras lo tomaba para llevarlo con sus compañeros.

En cuanto se lograron reunir, Juliet les mostró lo que había encontrado.

!Ese es el costal que llevaba Sherlock la primera vez que lo vi¡ exclamó Watson

¿Sherlock? ¿O sea que tú lo viste realmente?

Si, pensé que se los había dicho, yo vi a Sherlock cargando un costal idéntico a ese, se veía misterioso, como si no me hubiera reconocido.

— Tal vez… no, eso no puede ser

— !Habla Simón¡ ¿Qué querías decir?

— Bueno, puede sonar loco, pero recuerdo que Sherlock me comentó una vez, hace mucho tiempo que en una investigación, antes de entrar en la agencia, estuvo a punto de atrapar a un supuesto biólogo que estaba creando clones de soldados, pero algo salió mal y lo atraparon, lo cual hizo que sospechara que en algún extraño giro de eventos hicieran un clon de él.

— Cabe resaltar que no hay registros de esa investigación y todos los clones terminaban siendo malvados. Así que si mi hipótesis es correcta hay que tener cuidado, mucho cuidado para encontrarlo.

—Lo de los registros es lógico, de nuestras misiones tampoco se guardan registros, porque son secretas, pero ¿Porqué habrían hecho un clon de Sherlock? Y ¿Cómo lo encontró?

— Tal vez no fue el clon quien encontró a Sherlock, sino al revés, digo podría ser, respondió Hilary interrumpiendo a Watson

— Pasara como pasara Sherlock podría estar en peligro, así que necesitamos rescatarlo. Ya no podemos seguir perdiendo el tiempo.

Las horas pasaron y los detectives seguían buscando indicios del paradero de su amigo, sin lograr nada, hasta que de pronto encontraron un cofre de madera, parecía muy antiguo pero para suerte de todos tenía un enorme candado.

Todos pasaron un buen rato viendo cómo abrir el candado, hasta que Juliet recordó que había traído unos cuantos químicos con los cuales podía hacer un ácido capaz de derretir metal, así que inmediatamente se puso a trabajar y logró hacer un poco de ácido clorhídrico, suficiente para romper el candado sin dañar a ninguno de los que estaban ahí.

El cofre tenía muchas cosas extrañas adentro tales como fotos, documentos donde se leía sobre un extraño experimento y entre tanto encontraron una foto donde aparecía algo extraño, en un lado estaba Sherlock y justo a un lado de él había alguien idéntico a él.

También parecía que había una tercera persona pero desafortunadamente no se podía ver claramente quién era porque a la foto le faltaba una parte.

En uno de los documentos decía que la encargada del experimento era una bióloga llamada Kate y trabajaba para el FBI, en el laboratorio de ADN pero aparentemente fue despedida cuando descubrieron lo que estaba haciendo.

En otro de los documentos decía que los clones estaban diseñados para ser invencibles pero se había cometido un error en donde se alteraba la consciencia de los clones y por esa razón eran malos pero también le faltaba una parte, así que no se podía saber cómo detenerlos.

Tampoco se sabía cuántos clones habían en la tierra aún, así que había que ser muy precavidos y desconfiados.

— Juliet, creo que tendrás que sacar tus conocimientos de biología para esta misión.

— Realmente, lo primero que tenemos que hacer es encontrar a Kate, ya que sólo ella sabe cómo destruir a los clones. No creo que sirva de nada saber de bilogía si no se sabe cómo funcionan estas cosas.

— Si, es cierto tenemos que encontrar a Kate, pero tenemos un problema, a ella la encerraron en una cárcel de máxima seguridad.

—¿Y? Vamos a la cárcel, decimos que somos de Scotland Yard y nos tienen que dejar hablar con ella.

— Si, eso sería lo más fácil, si no estuviera en Marruecos.

—- Eeeee, eso si será problema, dijo Hilary, yo mejor digo que ahí muere el asunto, mejor que le vaya bien al detective ¿No?

— Hilary, si no quieres ir, mejor regrésate, nosotros no podemos dejarlo abandonado, aunque la verdad nos ayudarías ya que hablas árabe, según recuerdo, pero tampoco podemos estarte cuidando.

— Bueno, pensándolo bien, si me necesitan yo voy con ustedes.

Ya estando todos de acuerdo en continuar la misión, regresaron al pasadizo secreto e inmediatamente, se transportaron a Marruecos.

El viaje fue una odisea, pero al fin lograron encontrar a Mabú un viejo amigo de Watson que les dio comida y hospedaje en los días que estaban ahí.

Después de dos semanas de búsqueda, al fin Watson encontró un papel, que, como era de esperarse estaba en escrito en árabe.

— Hilary, llegó la hora necesito que me traduzcas esto, por favor.

— si inspector, en seguida lo hago.

— A ver, este papel dice que la cárcel está escondida en las ruinas de la mezquita principal de Marruecos, en la Meca, está custodiada por soldados especiales, que pertenecieron a Isis.

— Eem, eso puede ser un gran problema, Simón, necesito que fabriques armas para todos.

— Juliet, amor, necesito que crees bombas químicas como reserva para las armas.

— En seguida, sólo necesito un par de horas para trabajar y listo.

— Ahora vamos a descansar, mañana durante el día hay que preparar todo y en la noche, hay que ir a sacar a Kate.

—¿Y si no acepta decirnos cómo encontrar o destruir a los clones? Pregunta Hilary con el tono temeroso que la caracterizaba.

— Es posible, pero no hay que ser pesimistas, creo que aunque sea por salir, ella tendrá que acceder

El día llegó, desde tempranas hora de la mañana, cada uno de los integrantes del grupo se dispuso a hacer su parte, mientras tanto Mabú les conseguía transporte y alguno que otro apoyo para seguridad de todos.

Ya muy entrada la noche, los 4 investigadores siguieron su camino hasta encontrar la mezquita.

Afortunadamente al entrar no tuvieron problemas así que ni siquiera pensaron en usar sus armas, incluso fue fácil encontrar a la bióloga, la cual como era de esperarse accedió a ayudar con tal de que la sacaran de ese lugar.

Los problemas comenzaron en el momento que se disponían a salir ya que unos hombres con escopetas y trajes de negro les empezaron a perseguir y a disparar con tal de que no se fueran

Entre tanto disparo, Watson, Juliet y Simón se quedaron a luchar contra los hombres mientras Hilary se llevaba a Kate.

Después de una hora de pelea, todos lograron escapar y fueron directo a la casa de Mabú, descansaron un poco y a primera hora de la madrugada, se fueron en la máquina transportadora directo a San Francisco.

Ya estando en el edificio, Watson comenzó a interrogar a Kate.

— Bueno doctora, ya sabe porqué estamos aquí, ahora necesito que nos explique cómo creó a los clones y cuántos quedan en la tierra, pero sobre todo necesito que nos diga cómo los destruimos

— No puedo hacer eso detective, si le digo me matan

— ¿Matarla? ¿Pero porqué?

— No se los puedo decir, en serio.

— A ver, dejemos algo muy claro, mi jefe y mejor amigo está en peligro, en manos de uno de esos clones, comprenderá que no tengo tiempo de andar adivinando !Ya dígame, cómo detener a los clones¡

— Está bien, les diré, pero tienen que garantizarme que me van a esconder

— Dígame y después vemos si le ayudamos o no, depende de usted.

— Está bien, todo comenzó en 2004, yo vivía en Washinton, de repente un día llegaron a mi oficina dos hombres con capuchas negras y me metieron en un costal, luego una persona a la cual nunca le vi la cara me amenazó para que creara a los clones, según me dijeron eran para el ejército de Estados Unidos, pero después descubrí que eran para otras cosas.

—Después de meses de cautiverio al fin logré alterar el ADN de varios soldados para inyectarlos en robots y así convertirlos en clones perfectos de los soldados.

— Estaban a punto de liberarme hasta que un día llegó el detective Sherlock y trató de destruir todo, entonces los que me secuestraron lo atraparon y me obligaron a hacer un clon de él también, pero algo salió mal, una de las bodegas donde guardaba mis instrumentos explotó y mató a todos los que estaban adentro, incluyendo los clones, excepto a Sherlock y a mí, y aparentemente no sé cómo el clon de Sherlock se escapó.

— Después, el FBI me acusó de terrorismo y sin ningún juicio me encerraron en Marruecos, donde estuve encerrada hasta que ustedes me sacaron.

—Tienen que creerme yo no planeé hacer todo eso, yo estaba amenazada.

— Está bien, le creemos, ahora díganos cómo destruir al clon ese.

— Los clones tienen la batería en el pecho pero solamente yo sé desactivarla.

— ¿Y cómo podemos hacer para que se acerque al clon sin que la mate antes.

— Es fácil, ellos me ven como su madre, ya que yo les di la vida, por así decirlo. No hay problema con eso, el problema será si el clon los ve a ustedes, ya que están diseñados para matar cualquier persona que no conozcan.

— ¿Y si nos topamos con ambos cómo sabemos quién es el verdadero Sherlock?

— Uno de los pequeños defectos que no logré corregir en los clones es que no tienen mucho vocabulario, solamente saben decir matar y mamá.

— Bueno, al menos si los hacemos hablar sabremos quién es quien pero hay que procurar que no nos haga puré, dice Hilary.

— Voy a preparar más armas, creo que vamos a necesitar grueso calibre

— Yo prepararé más bombas y veré si preparo algún suero por si a Sherlock lo tienen inconsciente.

— Ahora díganos dónde encontrar al clon.

— No lo sé, podría estar en cualquier parte, aunque si lo encontraron aquí, no debe de haber salido ya que a ese me faltó ponerle los cohetes en los pies, y sin eso no puede ser tan rápido.

— Entonces iré a buscarlo, Hilary ven conmigo, necesito que me ayudes a buscar pistas y si encuentras algo me dices.—

— Si señor.

— Mejor espera a que terminemos con las armas, no quiero que te encuentres solo con ese robot.

— Si amor tienes razón, mejor espero a que ustedes terminen.

— Hay algo más que debo decirles, el clon le teme al agua, si quieren distraerlo deben usar agua

— Gracias, tomaremos eso en cuenta pero ¿Dónde encontraremos agua aquí?

— Señor Watson, aquí hay una manguera y un chorro de agua.

— Excelente, ahora a trabajar.

Después de una hora, las armas de agua y las bombas estaban listas, así que los 5 se dispusieron a buscar al clon, lo cual no fue difícil, ya que estaba en el tercer piso del edificio

Junto a él estaba Sherlock, despierto y amarrado a una silla gritando !Ayúdenme¡ !Sáquenme de aquí¡

!Ahora vamos¡ !Tranquilo¡

En cuanto los vio, el clon comenzó a dispararles llamas de fuego pero rápidamente lo aturdieron con las pistolas, pero después de que se acabara el agua

Entonces, mientras lanzaban bombas químicas y disparos, Kate se escabulló entre las balas y logró desactivar al robot.

Habiendo logrado el objetivo, Hilary y Simón corrieron a desatar a Sherlock.

— !Gracias¡ !Me salvaron la vida¡

— Mínimo en cuanto lleguemos a casa nos tiene que decir qué estaba haciendo aquí sin mi ayuda detective.

— Si claro, sólo no se enojen conmigo.

Cuando todos estuvieron a salvo, entraron a la máquina y regresaron a Londres.

Al año siguiente de la aventura, Kate se convirtió en la encargada de crear armas biológicas para la agencia de investigación de Londres y se casó con Sherlock.

Después de pensarlo un poco Juliet regresó a trabajar como detective y Watson se convirtió en el jefe de la agencia.

Publicado por Viviluc

Tengo 28 años, amo la música y escribir cuentos cortos y poemas.

2 comentarios sobre “El doble de Sherlock Holmes

  1. Hola,
    Nos tomamos la confianza de contactar contigo porque eres una autora que está siguiendo nuestro blog y nos ha encantado lo que hemos leído en el tuyo. Así que nos gustaría invitarte a colaborar en nuestra web:
    buenosrelatos.com
    Invitamos a colgar relatos en nuestra página a aquellos autores que tienen una calidad suficiente para ser publicados por una editorial pero que difícilmente lo logran por las barreras de entrada que existen en el sector.
    El formato es de relato, pero hay también una pestaña para colgar links a ebooks.
    Si has publicado un libro, ¡te ayudamos a promocionarlo!
    Obviamente, cualquier nuevo post será redireccionado a Facebook (facebook.com/buenosrelatos), Instagram (Instagram.com/buenosrelatos) y a Twitter (@buenosrelatos).
    Además de firmarlo con un link a tu blog (si quieres promocionarlo) de modo que todos ganemos audiencia.
    ¡Ya estamos por encima de 60.000 lectores mensuales!
    Para colgar tu relato, debes mandárnoslo en formato word o pdf (no podremos editarlo), firmándolo como Autor en el encabezado y añadiendo una imagen relacionada con el texto (aparte) a buenosrelatosblog@gmail.com, especificando en qué categoría quieres colgarlo: Aventuras, Drama, Eróticos, Fantásticos, Humor, Poesía, Románticos, Terror, Thriller o eBooks
    Si te apetece, te interesa o te gusta la idea, estaremos encantados de recibirte.
    BuenosRelatos

    Le gusta a 1 persona

Responder a Viviluc Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: